Día 1: Vestigios, chocolate y encanto colonial
La experiencia comienza en el corazón de la ciudad con un desayuno en La Casona, un lugar que con su arquitectura y sazón nos introduce a la atmósfera señorial de Ixtlán.
La mañana se dedica a la exploración de Los Toriles, la zona arqueológica más importante del estado. Caminar entre sus estructuras circulares y templos es realizar un viaje al pasado prehispánico de la región.
De regreso al centro, tendremos un taller de chocolate en Manena, donde aprenderemos todo sobre el cacao. También probaremos la tradicional nieve de garrafa para refrescar el camino.
Después de una comida en Mariscos El 30, la tarde nos invita a caminar sin prisa por la plaza principal, admirando la Parroquia de Santo Santiago Apóstol, una joya arquitectónica.
Para el descanso, llegaremos al Hotel Boutique y Casona Marqués de Minas, un refugio que combina lujo y herencia histórica.
La noche cierra con un sabor auténticamente local en Pollo a la Picha, ubicado al fondo del Portal Juárez, un rincón emblemático que es parada obligatoria para cualquier visitante.